domingo, 2 de agosto de 2009

Navarra tierra de castillos y buena gastronomía

El anterior fin de semana pusimos tierra de por medio para visitar Navarra, en este caso la Zona Media que abarca desde Tudela hasta casi el Valle del Roncal (al que no pudimos llegar, ¡lástima!).


Nuestra primera parada fue Marcilla, en donde hay a las afueras el barrio de la antigua azucarera que esconde un Hotel con encanto, La Antigua Azucarera, y su restaurante, donde degustamos un merecido menú de ¡12 eur! con pan y vino de la tierra (crianza) incluido. Degustamos un Rissotto de Hongos y unos pimientos del piquillo rellenos de solomillo de ternera, con un postre de frutas naturales magistral (mi hijo comió un yogur natural y estaba de lujo).


Después de esta grata sorpresa llegamos a Olite, coronada por su imponente castillo restaurado y lleno de bodegas de vino (Ochoa, Piedemonte, Marco Real, ...) una sorpresa para nuestros sentidos. Nos dirigimos al Hotel Merindad de Olite, muy familiar y acogedor, donde hicimos punto de partida para nuestras excursiones y pasamos las 2 noches.


Ese día fue de obligada visita a la Ciudad, con su castillo perteneciente al último rey de Navarra, las galerías reales, el museo del Vino, donde me consta que mi hijo disfrutó y ha creado su primera cosecha virtual de vinos. El resto del casco histórico es para callejear y ver los antiguos palacetes, los escudos heráldicos y hacer alguna compra, como la de vinos de la tierra, con su Bacchus de Oro Marco Real reserva, el famoso moscatel de Ochoa y también de Piedemonte así como el rosado espectacular de Pagos de Araiz, bodega que no pudimos visitar por falta de tiempo y que estaba incluida en unos de los actos de la semana del teatro de Olite.


Hicimos una buena cena en un asador de la zona y nos fuimos a dormir, para al día siguiente retomar el camino hacia el Este. Empezamos por la villa de Ujue, una pequeña localidad que tiene una magnífica iglesia, pero que estaba en obras y no pudimos visitar, con unas vistas espectaculares. Después fuimos a comer a Sangüesa, unas buenas pochas estofadas y una menestra de verduras de la zona. De ahí fuimos a ver un par de monumentos más, como el Castillo de Javier, que haciendo honor a mi onomástica tenía interés por visitarlo.
Se nota que la Iglesia Católica cuida sus monumentos. Se ha convertido en un castillo museo que es bastante lúdico para visitar. De allí fuimos al monasterio de Leyre (que actualmente tiene monjes) y no nos quedó tiempo para ver las Foces de Lumbier, un paraje que dicen que es espectacular y llegar al valle del Roncal, para desgustar su famoso queso.
Decir que la cena también estuvo amenizada por vino tinto del lugar, chistorra, espárragos y pimientos del piquillo (Lodosa) con lo que el fin de semana fue la verdad intenso y bonito.
Ya el último día tras levantarnos tarde intentamos ir hacia el este pero se nos desviaba mucho de la zona de vuelta y teniendo en cuenta los 37º C de temperatura al sol, decidimos ir haciendo el camino de vuelta para ir a Teruel a degustar unos Huevos rotos con Jamón y así que no fuese una vuelta sólo de carretera.
Os ajunto algunas fotos del lugar.

lunes, 27 de julio de 2009

Gastronomía en Menorca

He visitado la isla de Menorca en estos días haciendo un paréntesis en el trabajo y como destino vacacional me ha parecido una isla tranquila y fabulosa. También he visto como la isla tiene un encanto especial por sus playas vírgenes y por la tranquilidad que en ella hemos vivido.

Respecto a la gastronomía he probado algún típico de la isla como es su queso D.O. Mahón. Un queso elaborado de leche de vaca principalmente, aunque también lo había de cabra, con variedades tiernas, semi-curada y curada.

Un queso con forma cuadrada y con la piel rojiza (por curarse con pimentón). También es típico el carnixua y el cuixot, embutidos de cerdo tipo salchichon o longaniza, así como la típica sobrasada que en general se elabora en toda la isla.

Es curioso pero el plato típico que venden a todos los turistas es la caldereta de langosta, un caldo elaborado con pescado, langosta y especias que se come con pan y se cobra a precio de oro. Hay otros pescados típicos como el cabracho que al horno resulta delicioso y que lo comí como menú cuando en otros restaurantes querían hacer el agosto con una variedad típica de las islas Baleares.


En cuanto a la bebida se elaboran en Menorca algunos vinos de producción muy limitada pero a precios excesivos para lo que realmente son. Aunque la bebida por excelencia es el Gin Xoriguer, una ginebra destilada de alcoholes vínicos pero que tiene el toque de hierbas y especias que la hace bastante especial. Una bebida derivada de esta el la Pomada, que es ginebra con zumo de limón, que tomada bien fría resulta muy refrescante para estos tiempos veraniegos.
Os adjunto alguna foto de la isla para que observéis la belleza de sus playas.

lunes, 13 de julio de 2009

Risotto de calabacín con alma rosa


Pues si, de nuevo con las recetas fantasticas que se pueden elaborar con arroz o 'riso' como se dice en italiano.

Esta vez he preparado un risotto, que aunque no es una comida muy veraniega para esta época si tiene los ingredientes típicos de un arroz de pescado, que los valencianos estamos acostumbrados a degustar.
Paso a enumerar los ingredientes para 4 personas:

75 gr. de mantequilla
1 cebolla pequeña
500 gr. de arroz
100 gr. de salmón fresco
2 calamares pequeños
4 Gambas de medio tamaño
1 calabacín
1 vaso de vino blanco
Sal y pimienta
3/4 litro de caldo de pescado que elaboraremos con pesacdo de roca
50 gr de queso parmesano rallado


En una cazuela honda (puede ser de barro o caldero esmaltado) derretimos la mitad de la mantequilla a fuego lento y añadimos la cebolla cortada a trocitos muy finos y esperamos que dore (procurando no se queme). Añadimos las gambas y los calamares a trocitos y lo freímos todo, después retirar y reservar.

Añadimos el arroz y vamos dándole vueltas hasta casi tostarlo. Mientras el caldo de pescado debe estar a punto de ebullición (con lo que antes debemos haberlo puesto al fuego). Cuando el arroz esté casi tostado añadimos el vaso de vino (debe estar natural nunca frío) y dejamos que el arroz lo absorba, moviéndolo para que este se impregne de sus aromas (el vino blanco es afrutado y le da un buen sabor al arroz).
Cuando casí esté absorbido ponemos el caldo de pescado, aumentando el fuego y añadimos el salmón fresco limpio y a daditos y el calabacín en finas lonchas y seguimos la cocción durante 20 - 25 minutos removiendo de vez en cuando y procurando que no se nos apelmace el arroz. Rectificar de sal y pimienta.




Cuando casi tenga la textura de un arroz seco (debe estar bastante suelto) añadir el resto de la mantequilla y el queso parmesano y remover.
Servir el platos llanos decrándolo con las gambas y los trocitos de calamar.

domingo, 14 de junio de 2009

Gastronomía Veraniega

Entramos ya casi en verano y va apeteciendo comidas ligeras, pero no exentas de nutrientes y deliciosas al paladar. Son típicos los gazpachos andaluces , zumo de verduras mediterráneas que con aceite, vinagre y pan nos hace refrescarnos en verano como preludio a cantidad de comidas.



Que decir de las sopas o cremas frías, ahí tenemos la sopa de calabacín con nata, la vichyssoise o crema de puerros fría, además de otras de propia inventiva como la crema de lentejas con chorizo o la crema de potaje de garbanzos, platos típicos de invierno, que batidos, en frío y con un toque de nata líquida nos permiten seguir la dieta mediterránea de legumbres y sin que los niños casi ni se enteren.

Las ensaladas de lechuga y otros brotes vegetales, tomates, frutos secos, queso fresco de cabra, oveja o vaca, espárragos blancos, huevos cocidos, maiz dulce, conserva de atún y aliñados con buen aceite de oliva virgen y vinagre de vino de jerez o tradizionale de Modena o Reggio-Emilia, también son platos frescos y apetecibles para recargar de vitaminas y fibra nuestro organismo.

Como segundos platos y para no perder las proteínas, tan vitales y necesarias, podemos acompañar de pescados azules a la plancha, caballas, sardinas, jureles, aliñados con limón y acompañados de verduras a la plancha o ensalada, carnes de ave, como pollo y pavo, fiambres variados como el jamón serrano acompañado de melón, algun filete de carne roja con espárragos en conserva, o espárragos verdes a la plancha.
La verdad es que no puede faltar la fruta como colofón a una comida llena de nutrientes un buen corte de sandía o melón, melocotones, albaricoques, cerezas, ciruelas, manzanas y peras.


Y para beber raciones de agua importantes, para recuperar la que se pierde por el sudor y el esfuerzo físico, alguna cervecita (sin alcohol mejor) y algún aperitivo como el Jerez o la Manzanilla bien fría o quizá un vino blanco joven y afrutado, también conviene hacerse bebidas refrescantes uno mismo, ahí está el té al limón, zumo de zanahoria y manzana o acudir a las terrazas a beber una limonada y como no una buena Horchata Valenciana.

domingo, 31 de mayo de 2009

D.O. Utiel-Requena

Pues coomo decía en el post anterior, en la finca de Hoya de Cadenas hicimos una cata de vino, mistela y cava de la marca. Iniciamos la cata en la bodega a unos 2 pisos por debajo del suelo en una zona con humedad relativa superior al 85% y temperatura estable controlada de unos 13º C, en una sala que disponía de 15.000 barricas de tipo bordeles de roble americano y francés.

La cata se inció con un cava valenciano tipo brut elaborado con uva macabeo, de color amarillo pajizo, para mi gusto falto de burbuja (quizá por la poca cantidad de la copa o porque se sirvió demasiado pronto) con un sabor frutal a cítricos y flores de azahar, para mi un poco falto de sabor.
Se siguió con un blanco a base de chardonnay y sauvignos blanc, afrutado color pajizo con tonos verdes con aromas tropicales fino y perfecto de acidez, con un retronasal de verduras de huerta como el pimiento verde.
El tinto fuen mucho más potente, se trató de Ceremonia, un vino de autor coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y la autóctona Bobal que desprendía un aroma afrutos rojos maduros, un color cereza madura y con postgusto a canela en rama, de aspecto limpio y glicérico. Un vino perfecto para acompañar carnes a la brasa, incluso arroces de conejo y costillas de cerdo.
El colofón fue un moscatel de alejandría, muy dulce, empalagoso al paladar de color amrillo brillante con aromas a cítricos y meloso (empalagoso para mi) al paladar.

Al terminar la visita pusimos rumbo a Requena, donde los aromas y sabores, junto a los jugos gástricos generados en nuestros estómagos, los acompañamos de un buen Ajoarriero, embutido de la zona (típico) y unas carnes, que de cerdo y cordero y con un buen vino de la zona hicieron que la velada terminara con uno de los días más bonitos de este final de mayo.
Las gracias quiero dar a Casa Anita de Requena que nos atendieron muy bien y cuidaron de Paulo (uno de nuestros amigos) que tuvo una baja de tensión y fue muy amablemente atendido por el personal del Hotel y que muy mal me supo se perdiese la comida que compartimos los demás.

Visita a Hoya de Cadenas

Por fin he conseguido reunir a un grupito de amigos y nos fuimos a pasar el día en la Finca de Hoya de Cadenas (Utiel). Nos juntamos 12 personas en total y empezamos quedando para tomar café y fuimos apareciento de 11 a 11:30 en el punto de reunión acordado.

Después de hacer un pequeño piscolabis nos dirigimos dirección Camporrobles (provincia de Valencia) hasta llegar a unos 7 km de Utiel a la Finca Bodega Hoya de Cadenas. Llegamos allí, a una finca de casi 200 Hectáreas, donde nos esperaba otro grupo de personas y un trenecito, típico de visita guiada, y allí empezó el recorrido.

Inicialmente el tren nos llevó colindante a los campos de viñas, en vaso y en espaldera, de variedades tan dispares como Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Bobal, ... típicas de la D.O. Utiel-Requena, hasta llegar a una casa que se supone que era en su día la casa del dueño de la finca.

Esta finca era trabajada por reos que cumplian sus penas de esta manera y en la casa habían unas grandes cadenas en la puerta que indicaban que sus dueños tenían el privilegio de usar mano de obra carcelaria para trabajar en las fincas.

La casa, aunque ya modernizada a principios del sXX, tenía su encanto, sus muebles y áperos de trabajo, con unos muros gruesos y rodeadas de carrascas de más de 300 años. La verdad es que ayer fue un día de calor y se agradecía estar tras sus muros o a la sombra de las carrcascas.

Vimos después las instalaciones industriales de extrujado y vinificación, tanto de blancos como de tintos, con una capacidad de 4 millones de litros de vino, del cual exportan el 90%, una de las bodegas más grandes de la Comunidad Valenciana.


domingo, 24 de mayo de 2009

Día de inventos


Ayer sábado fue un día diferente a los fines de semana habituales, nos fuimos a inventar. El día estaba gris y bochornoso, ya que habían casi 30º C y la humedad en el ambiente era bastante alta.
Empezamos con una jornada de puertas abiertas que organizó la Universidad de Valencia en Burjassot, la Expociencia, un sin fin de actividades lúdicas para niños y mayores que contaba con la presencia de la comunidad universitaria y que cubría astronomía, biología, ciencias naturales, física, ...
La verdad es que estuvimos apenas 45 minutos por el agobio que supuso que las actividades se montaran en los pasillos del Parc Científic y unido al calor bochornoso, nos agobiamos, aunque la verdad estaba a reventar de gente.

Tal fue el rebote que cogimos los bártulos de la playa y nos fuimos a comer a La Cumbre en Benitatxell, pues parece que allí si el calor arreciaba un chapuzón pre vereniego nos íbamos a tomar. La sorpresa fue que el día era nublado pero la temperatura no alcanzaba los 22º C, con lo que decidimos encargar un arrocito a banda, precedido de unas tapitas y compartir un buen vino para calmar nuestro estrés matinal.

La comidita estuvo estupenda, a verdad es que Eloy se porta de categoría, hicimos un menú de, atención 14 € por persna, que incluye pastel de pescado, esgarraet, coca de seba, pimientos del piquillos rellenos de gambas, camembert frito con arándanos y una sopa de calabacín.


Todo esto acompañado de su pan con all i oli y un vino, que en esta ocasión, fue un Costers del Segre Castell del Remei Gotim Bru 2003, un crianza de 10 meses en barrica americana, con muchos toques de madera de cedro, toques de tostado, color rubi intenso y tonos amarronados, más sabroso conforme al tiempo, aunque yo lo hubiera decantado para que esa intensa madera se hubiese amanerado más rápidamente.



Y el plato principal un Arrós a banda con el arroz suelto, trocitos de pescado y pulpitos, y con un toque mediterráneo que hoy me hacía falta, la verdad. El postre se incluyó con un flan de almendra delicioso. EL colofón fue el café y la copa de Moscatel ecológico de SAT Juan Porsellanes, delicioso, suave y dulce.


Como necesitábamos mayor relajación bajamos a la Cala Moraig, donde nos tomamos un café y disfrutamos de la vista de la cala sin ningún tipo de intromisión estresante.

Ya a las 5 y media de la tarde nos fuimos a Moraira a hacer unas compras y cual nuestra sorpresa que había un encuentro de escuelas de la Marina. Allí fue donde mi hijo disfrutó de lo lindo inventando.
Los talleres esran muy variopintos, matasellos de corcho, máscaras, disfraces, relojes de sol, pulseras, manualidades con plastelina, puzzles, juegos con fondo científico (diferencia de presión, mezcla de colores, ...), marionetas, teatro, venta de libros, ....

Mi hijo se tiró casi tres horas sin parar, y os muestro alguna foto de todos los trabajos que hizo esa tarde. Cenamos ligeritos y estábamos en casa a las 11 de la noche habiendo pasado un día, aunque muy gris, perfectos para relajarnos y disfrutar en familia.