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miércoles, 3 de mayo de 2017

Perinet Winery, el renacer del vino de Terroir

Tras años de abandono total de la bodega y finca Mas Perinet en el límite de las DOQ Priorat y DO Montsant, y tras un triste deterioro de algunas fincas, visible desde la carretera que une las localidades de Cornudella del Montsant y Poboleda, un grupo de inversores internacionales decidieron recuperar una de las bodegas más emblemáticas de la comarca tarraconense de El Priorat.
  

Esta inversión no es un capricho de sus nuevos dueños, es también una apuesta por recuperar aquello que ha hecho el hombre con el paisaje para producir vino, pues las fincas, necesitaban que manos expertas trabajaran todo aquel proyecto que se quedó abandonado, el viñedo había que recuperarse, habían más de 15 Ha. de viñedo plantado desde el año 2000, incluso con conducción de agua para riego de emergencia, variedades autóctonas como la Samsó y la Garnacha, y otras como la Syrah, el Cabernet Sauvignon y la Merlot. Laderas o 'costers' de suelos de pizarra 'Licorella', diferentes orientaciones y un trabajo que no podía perderse.

La bodega de la finca, situada en el término de la Morera del Monsant, a escasos km de Poboleda, es una de las más modernas de la comarca, construida a tres alturas para aprovechar el desnivel del terreno, con mesa de selección, depósitos de acero inoxidable impecables a la altura de una persona para poder trabajar con comodidad, grua puente para transportar las uvas a cada depósito directamente, equipos de frío automático, laboratorio completo que dispone incluso de un espectrógrafo y una sala de barricas con columnas al más puro estilo aruitectónico de Gaudí.

 
Todos estos medios y recursos no eran suficientes sin manos expertas, así pues el equipo que trabaja actualmente tiene un bonito reto en sus manos. Toni Sánchez es el 'winemaker' de la bodega, una persona que, en sus dos años al frente de este proyecto, ya ha sabido entender y descifrar algunas de las incógnitas del Terroir, las diferentes fincas, orientaciones, suelos y tipos de viña le van dando las pistas para elaborar toda una nueva gama de vinos.

Aprovechando el fin de semana del puente de Mayo, la bodega hace unas jornadas de puertas abiertas con un evento denominado VIDART, este pretende aunar música, arte, comida y vino en un entorno tan espectacular como son las instalaciones de la bodega. Además de visitar las diferentes zonas de la bodega, tener música en directo y algo para comer, este año se ha contado con un concierto de música con un grupo que recupera cancioneros populares del siglo XVI y XVII con instrumentos mediterraneos y música vocal, también estuvieron presentes otras bodegas de la comarca, con lo que la fusión de varios tipos de actividades amenizan un evento destinado a conocer de primera mano el alma de esta comarca en torno a sus vinos.


Por supuesto la visita al propio Celler es obligatoria, sobre todo si vas acompañado de manos expertas como las de Toni Sánchez y con el maestro de ceremonias Blai Mesa, que nos contaron como están viviendo este proyecto tan interesante.

Por supuesto hubo cata, directamente de barrica, por ejemplo dos garnachas muy diferentes, porque están en distintas orientaciones, con carácter pero con PH muy bajos que les infunden frescura e incluso como apuntó uno de los que nos acompañaba, Jordi Solé de Vila Viniteca, que era un vino eléctrico. También catamos dos Syrah haciendo la maloláctica de diferentes barricas, dos Cabernets e incluso una Cariñena por error, pero que nos dió buenas vibraciones.



Arriba, el hall de la bodega, la parte más lúdica de VIDART estaba en marcha, así que decidimos probar las primeras elaboraciones de Perinet Winery, empezamos por los Clos María Blanco, vino con DO Montsant con un ensamblaje de Garnacha Blanca (70%) y Moscatel, tras su elaboración en depositos de acero inoxidable u breve paso por barrica con battonage, que da un vino fresco, mineral acompañado de dulces y ligeros tostados. El Clos María Tinto, tambien de la misma DO, es un vino de Garnacha (50%), merlot (40%) y Cabernet Sauvignon, elaborada cada variedad por separado, es una mezcla de vino que ha reposado la mitad en barricas de roble francés y la otra mitad en depósito de acero inoxidable. El vino es maduro con notas balsámicas y especiado, en boca tiene cuerpo y estructura y su retronasal recuerda mucho a higos maduros mezclado con especias y notas de la crianza.

Respecto a los vinos calificados como DOQ Priorat pude catar un vino más jóven como el Perinet Blend 2015, un vino mezcla de variedades donde la Cabernet, Merlot y Syrah son las predominantes, sin paso por barrica, pero con unas sensaciones de frescura y madurez juntas, perfecta fusión de variedades con carácter y suelos minerales, que le confieren el carácter de 'terroir' de la comarca.

Perinet 2014 y 2015, dos vinos de crianza, con maduraciones de entre 12 y 18 meses, usando casi todas las variedades de las distintas fincas, también nos dieron buenas sensaciones, están en un proceso de afinamiento en botella, sobre todo el más jóven, pero su estructura, notas de fruta madura, mineralidad y complejos aromas prometen buena longevidad y evolución.

También pudimos degustar un Blanc de Negres y un Rosado, no recuerdo bien las variedades, pero tenían estructura, cuerpo y también eran toda una novedad.

Al final los cuatro vinos monovarietales que pasaron por la copa tenían la finalidad de que conocieramos la evolución de la Garnacha, la Syrah, la Cabernet Sauvignon y la Cariñena, variedades que las fincas tienen plantadas y que pasan de la frescura y carácter mediterráneo a la madurez y complejidad en boca.

 
Una experiencia grata de la que estaremos espectantes a lo largo de la evolución y las nuevas elaboraciones que podamos probar en diferentes visitas, ya que este proyecto comienza de nuevo y seguir su evolución será una buena manera de entender el Terroir.

lunes, 5 de mayo de 2014

19ª Fira del Vi de Falset

Como en los últimos años, coincidiendo con el inicio del mes de mayo, en Falset se celebra la Fira del Vi, el escaparate de los vinos de las D.O. Montsant y D.O.Q. Priorat, donde acompañados con actividades diversas, se puede disfrutar de los vinos y personas de esta comarca tarraconense.


Es cierto que este año he echado en falta algunas bodegas importantes y que no por ello el escaparate ferial no haya sido interesante, por ejemplo algunos 'cellers' de Porrera no han estado presentes, pero se ha compensado con otros vinos que desconocía y que también han sido interesantes.


Los vinos de la D.O. Montsant están muy bien posicionados, son vinos muy frescos y aunque, algunos 'coupages' de garnacha y cariñena sean excelentes, distan bastante de los producidos comarca adentro, de las zonas de los 'costers' de licorella o pizarra que muestran su propio terruño tan característico. 

Descubrí alguna bodega que no conocía como el Celler Costers del Ros (DOQ Priorat), de Gratallops, catando sus fantásticos vinos, muy recomendables desprendiendo terruño, fruta y una elegancia que hacía tiempo que no había probado.


Celler Joan Simó estaba presente y Sentius 2008 es un vino de garnacha centenaria, clásico, con carácter pero con el equilibrio suficiente para otorgarle una elegancia que hace que el vino sea muy fácil de beber, pero que esté envuelto en notas muy complejas a la vez que afrutadas.


Los vinos de la familia Pérez-Ovejero también estaban representados con el clásico Martinet Bru de Más Martinet, el Vi de Vila Porrera de Cims de PorreraLes Cousins y Dido La Universal, un plantel de lujo para esta familia que busca transmitir terruño, incluso con viñedos y elaboraciones muy próximas, pero que cada uno de ellos tiene su propia expresión.


El Celler Ronadelles fiel a sus marcas Cap de Ruc y Petit, con un sorprendente Giral vinyes velles, también mostraba sus vinos que eran deliciosamente degustados por un público entregado a la feria, estos vinos están bastante dirigidos a consumidores que prefieran vinos frescos y fáciles de beber, pero no por ello algunos vinos muestran complejidad aromática y además cuentan con un plantel bastante completo, desde jóvenes blancos, pasando por rosados, dulces y con crianza.


Un blanco complejo y muy aromático, perfectamente trabajado por el Celler Cal Pla es Mas d'en Compte Blanc, Garnacha blanca, Picapoll Blanc y Xarel.lo, variedades típicamente autóctonas y que, tras una fermentación y crianza de 6 meses en barrica nueva, conforman un 'coupage' extraordinario para los sentidos en una tierra de tintos corpulentos, donde los blancos son muy difíciles de conjugar con el clima y el suelo.


Muchos más vinos y también aceites estuvieron presentes en la feria, pero los destacados para mi han sido los que os he comentado en lineas anteriores en este 'post'. Como echaba de menos algun 'celler' en la feria, me dirigí a Porrera a saludar a Dominic y Paco, propietarios de Clos Dominic, donde su hospitalidad está por encima de los magníficos vinos que elaboran.


Al entrar en su particular bodega, pequeña, coqueta, bonita, encantadora y a la vez clásica y sobria, me encontré con Paco y unos amigos que empezaban a disfrutar de la saga Vinyes Altes, los vinos de cariñenas y garnachas que crecen en lo alto de la finca La Tena, junto con aceite de olivos centenarios del que quedé gratamente sorprendido.

 

Vinyes Altes 2006, 2007 y 2008 fueron los que Paco Castillo abrió y decantó para poder disfrutar de un mismo vino con añadas diferentes, el primero de ellos parecía resistirse a soltar los encantos frutales, mostrando una gaman de notas minerales que van desde la pizarra 'licorella' mojada, a hojarasca seca tras una lluvia otoñal, llegando a notas de raíces recién arrancadas, un vino corpulento pero muy redondo en boca.


Las añadas 2007 y 2008 si que respiraban fruta, la más joven desprendía aromas minerales que rápidamente eran compensados con un conjunto de compotas a fruta roja, teniendo un ápice de tanino y una sensación fresca en boca. La añada de 2007 era mucho más frutal, esa fruta roja muy madura envolvía el sentido olfativo, fácil de beber, bastante redondo y con el carácter del terruño definido por quizá, una añada más fresca y lluviosa.


En definitiva un fin de semana perfecto para disfrutar de una zona donde hacer buen vino no es fácil sino fuera por el trabajo que los viticultores de la zona realizan para obtener el mejor fruto y dónde los bodegueros y enólogos tienen que escuchar a la uva para saber cómo quiere que la trabajen.

domingo, 17 de marzo de 2013

Winelovers 2013

El pasado lunes, en Valencia y organizado por Vinocom Vinotk en el local El Rodamón, en el centro de Ruzafa, centro de la iluminación fallera por excelencia, se celebró Winelovers 2013, una manera de dar a conocer el catálogo de esta empresa que dirige Quique Cuevas.


 Allí pudimos encontrar muchos vinos, sobre todo garnachas, variedad que se adapta al terruño perfectamente. Allí pudimos catar vinos de DO Terra Alta, Méntrida, Navarra, Penedes, Priorat, Montsant, Ribera del Duero, Utiel-Requena y de países como Alemania, Francia y Portugal.

Un escaparate en el que las bodegas y sus bodegueros nos contaron como hacen sus vinos y los pudimos catar, intercambiando opiniones al respecto, así como disfrutar de una agradable compañía.


Sorprendentes los vinos de Edetaria, DO Terra Alta, vinos con garnachas muy elegantes y llenos de matices provenientes de viñas viejas, también los vinos elaborados por Bodegas Canopy, DO Méntrida, con elaboraciones de distintas parcelas de viñedos viejos y a alturas de 750 mts. o más, con diferentes suelos.


Los vinos navarros de Pura Garnacha, de la zona linde con Aragón en Cientruénigo, el ultimo reducto de las garnachas navarras, vinos con alma, afrutados, en el recuerdo Volandera, una garnacha de maceración carbónica. El Penedés estuvo representado por sus vinos y cavas de la bodega Emendis, estupendo merlot el Mater y el blanco Trio Varietal, de Muscat, Chardonnay y Macabeo.


También de Cataluña teníamos al Celler Comunica con sus vinos DO Montsant, Cariñenas o Samsó y el Trío Infernal con sus vinos prioratinos como el Riu, un 'coupage' de garnacha, cariñena y syrah ó su número 2/3 de cariñenas viejas. La Ribera del Duero tenía su representación con los vinos Prios, de la zona de Pesquera del Duero, tempranillos bien trabajados y esperando su tiempo en botella.


Destacar la bodega Valsan 1831, que nos trajo sus vermuts de toda la vida, un sorprendente vino de licor, Cuba Vella de 12 años y los vinos de SanJuan, bobales de Requena, rosado y tinto elaborados en depósitos antiguos de hormigón, vinos muy intersantes.

Habían más vinos y champagnes internacionales, pero ya no dio tiempo para más y aquí os he contado lo que pude catar y sentir, seguro que estos vinos los podéis encontrar en vinotecas y disfrutarlos como yo lo hice el pasado lunes.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Priorat 2012, mas que una feria del vino

Tras el paréntesis del año pasado, este año decidí volver a tierras tarraconenses, concretamente a la comarca de El Priorat, para disfrutar del certamen de vinos que se celebra en toda la zona, agrupando vinos de la DOQ Priorat y la DO Montsant.


Este año pude acudir al 'Tast de carinyenes a Porrera'´en Cal Porrerà, cata de la añada 2010 de la variedad Cariñena que conformarán los vinos de las bodegas de Porrera para añadas sucesivas. Allí estábamos catando vinos de bodegas como Sangenís i Vaqué, Clos Dominic, Ferrer Bobet, Mas MartinetCims de Porrera, L'Encastell, El Trosset de Porrera, Joan Simó, Domaines Magrez, Marco Abella, Balmaprat... y algunas más que participaban en esta cata, que estaba amenizada por la orquesta de Porrera, La Soul Machine y con un catering espléndido, de platos típicos de la cocina catalana, servidos por el restaurante Cal Carlets de la misma localidad.


Recuerdo perfectamente el bouquet fresco de algunas cariñenas, otras con mas presencia de aroma terciarios procedentes de la crianza, y que luego en la cata de los 'coupages' de añadas anteriores, ya embotelladas y comercializadas, resultaban espectaculares en todos los sentidos, aromas frescos y minerales y en boca taninos sedosos y muy maduros, pero sin perder frescura.


Lo excepcional de esta cata es encontrarte con la gente que hace posible crear estos estupendos vinos, gente que trabaja el terruño, que lo vive, que intenta hacer de una tierra con orografía casi imposible maravillas para los sentidos, así tuve el placer de intercambiar impresiones con Pere Sangenís y desde luego la sorpresa de la noche, Josep Lluís Pérez, la persona que junto a René Barbier, Dafne Glorian, Carlos Pastrana y posteriormente Alvaro Palacios, fueron los pioneros e impulsores de la revolución vitivinícola en esta comarca difícil y complicada de trabajar, partiendo de la nada, investigando, probando, adaptando la viticultura al 'terroir'.


Josep Lluis es una persona excepcional, disfruta con lo que hace, experimenta con la viticultura, es partidario de la simbiosis tierra-planta, cuidando detalles como la hidrología, la morfología de las plantas, su adaptación, saberla conducir para que no haya desequilibrios biológicos, en realidad es en la cepa donde se ha de producir el vino, el resto si se hace bien viene prácticamente solo.


Tras esta excepcional cata, hubo otras catas como el 'Tast amb Llops' y el 'Tast amb dones' que se celebraban el sábado en Gratallops y otras como el 'VideNit' en Más Figueres, las visitas al Celler Cooperatiu de Falset... y algunas más que se celebraron durante el fin de semana.


En Falset el domingo tuve la oportunidad de catar en la Fira del Vi, este año celebrada en la explanada de la calle Miquel Barceló, con motivo de las obras en el Castillo de la localidad, donde bodegas o 'cellers' de la DOQ Priorat i DO Montsant nos permitieron degustar un plantel de vinos espectacular.


Yo quiero destacar los blancos y rosados de ambas denominaciones de origen. Rosados de garnacha y syrah con alma de tintos, minerales, frescos, cargados de acidez, con terruño marcado por la enorme mineralidad y a su vez afrutados. Los blancos son todavia un diamante el bruto por descubrir, esas Garnachas blancas solas, a veces en 'coupage' con Macabeo o Moscatel, dan vinos con cuerpo y una personalidad diferente, minerales, a veces rudos pero perfectos para encontrar ese trozo de frescura y fruta de hueso que marca diferencia con otros vinos blancos de más tradición.


Catamos unos cuantos vinos como la serie Cap de Ruc de Celler Ronadelles, Buil i Giné con un espectacular rosado de Garnacha y Merlot, como el de Mas d'en Canonge, que su rosado casi sin embotellar todavía respiraba notas a levadura fresca y vinos más serios como Clos Petó 2010 y Vinyes Baixes 2008 de Clos Dominic, Salanques 2007 y Les Crestes de Mas Doix, tambien el Giral Vinyes Velles de Ronadelles y otros vinos que omito para no extenderme y que comentaré en otros foros.


Concluyendo un fin de semana perfecto para la cata de vinos y que aún podría haber dado más de si teniendo más tiempo para poder vivir estas experiencias tan agradables.


lunes, 20 de junio de 2011

Fin de semana en la comarca del Priorat

Con la cercanía del verano a las puertas, decidimos pasar un fin de semana en la comarca tarraconense del Priorat, lugar muy conocido por sus vinos en el mundo, de paisajes abruptos y recónditos y que esconde la geografía de múltiples pueblos que son dominados por majestuosas campanarios de la época dorada del Priorato de l'Escala Dei.


Nuestro cuartel general se asentó en el pequeño hotel rural 'Els Pampols', un coqueto hotelito de planta nueva pero integrado en el casco de la población de Porrera, alma de los pueblos pintorescos de la zona, enclavado entre varios 'colls' o cimas de las montañas, donde en sus vertientes se acumulan las viñas, los nogales,algún olivo y plantas típicas del secano.
La contundente orografía de la zona, con sus suelos de 'licorella' o pizarra parda, hace que los cultivos de la zona sean totalmente de secano, siendo las producciones de frutos secos y uva bastante escasas pero de extraordinaria calidad y así lo demuestran los vinos que se eleboran en la zona.
La visita a la comarca da bastante de sí, ya que a los paisajes de la zona puede incluirse visitas culturales como, por ejemplo, descubrir los relojes de sol en las callejuelas de Porrera, la ermita y el mirador de la Batalla del Ebro en La Figuera, las visitas a la cooperativa y bodegas de renombre en Gratallops, la conjunción de los ríos Siurana y Scala Dei y su casco histórico en la Vilella Baixa, La Cueva de Santa Llúcia en La Bisbal de Falset... son puntos de interés que te hace sumergirte en la zona que tuvo importancia en la economía y la cultura de la província de Tarragona y que, aunque hoy por hoy se haya trasladado a la costa el motor económico, no hay que olvidar que el patrimonio paisajístico y natural debemos conservarlo y darlo a conocer a las futuras generaciones.

Las poblaciones que están en los lindes del Montsant, montaña sagrada que parapeta el corazón de la comarca del Priorat, también tiene abundantes tesoros naturales, con un territorio más calizo y arcilloso, encontramos más cultivos de olivo y extensiones de viñedo en zonas menos abruptas y con terreno más arcilloso, así pues Cornudella de Montsant, Siurana, Ulldemolins, Falset, Marçà... también nos proveen de materias primas para elaborar unos aceites de calidad provenientes de Arbequinas y uvas para elaborar vinos densos y estructurados DO Montsant, quizá con menos mineralidad que sus hermanos de la DOQ Priorat, pero no menos interesantes desde el punto de vista enológico.

Respecto a la gastronomía la cocina catalana está presente en fondas, ventas y restaurantes de la zona, embutidos de butifarras y longanizas a la brasa, escalivadas, cordero asado y otras viandas completan la rica dieta mediterránea de interior junto al aceite de oliva y el vino. La degustación de estos platos en el entorno es un momento importante tras los recorridos por la sinuosa orografía del terreno y una buena recompensa para los sentidos.

viernes, 1 de octubre de 2010

Cata de la semana en Bodegas Santander

El pasado jueves tuvo lugar en la delegación, en la calle Alzira de Valencia, de Bodegas Santander (Beals Cash&Carry) una cata de selección de vinos de la distribuidora VoraVins. Tuvimos la suerte de reunirnos un grupo de personas que somos clientes de este establecimiento y que nos gusta conocer nuevos productos y también recordar que tenemos en España fantásticos vinos.


Esta vez tenían una selección bastante diferenciada entre vinos del norte o atlánticos y vinos mediterráneos. Dos blancos y dos tintos fueron los vinos catados y todos ellos con un marcado y profundo carácter del "terruño" de donde proceden.

Empezamos por un blanco de Godello (90%) y Treixadura, Louro do bolo, de la DO Valdeorras, dentro del Valle del Bibei, donde se encuentra la bodega de Rafael Palacios. Este vino, gallego de Ourense, de color amarillo pálido verdoso, tiene una crianza en barrica francesa nueva, el tipo de uva y el 'terroir' le confiere unos aromas minerales y de fruta fresca, en boca es fresco y tiene un final amargoso que le da un buen equilibrio.


El segundo blanco que catamos fue todo lo contrario que el anterior, un vino de la DO Montsant de la bodega Venus 'La Universal', Dido Blanco 2009 de Garnacha blanca y Macabeo, es el trabajo de Sara Pérez en esta zona colindante a la DOQ Priorat. El vino posee un color amarillo pálido y está muy marcado por la mineralidad de los suelos y por los viñedos viejos de la que provee la uva a este vino. La crianza de 10 meses en roble francés produce una sensación muy diferente en cuanto a aromas y sabores. Un vino que debería oxigenarse un poco antes de consumirse con el fin de apreciar los recuerdos a la fruta veraniega mediterránea (melocotón, albaricoques, peras...) que confiere.


Mestizaje 2009, de la recién denominada como Vino de Pago, Bodegas Mustiguillo, en el término de Utiel, fué el primer tinto de la tarde-noche que catamos. Un vino recién salido al mercado y que tiene que celebrar que al fin Antonio Sarrión, enólogo y propietario de la bodega, ha cumplido su sueño de tener D.O. propia para sus vinos especiales y fabulosos. Aún como Vino de la Tierra 'Finca el Terrerazo', esta añada parece que nos enseñe un vino muy limpio y brillante, con más de un 50% de la autóctona de la zona Bobal, va creciendo en aromas e intensidad tras su apertura. Los tostados y  las vainillas predominan en nariz y en boca recuerdan a café con leche, aunque el vino aún necesita algo de botella, sus taninos aún están poco maduros y tiene tendencia a la oxidación de su sabor y aromas con bastante celeridad. Un vino a tener en cuenta para estas navidades.



Al final volvimos a un vino del norte, en este caso viajamos a la DO El Bierzo a través del vino Ribas del Cúa. Un varietal de Mencía de 2005, de la zona de Cacabelos en la provincia de León. Si describimos este vino desde el punto de vista sensorial, destaca la intensidad y la viveza de color. En nariz encontramos notas tostadas y ahumadas, mezcladas con notas balsámicas. En boca es goloso, fresco y con un buen final aromático. Un vino singular y característico del norte echando en falta quizá de recuerdos frutales.


Agradecer a Bodegas Santander y Voravins esta cata tan singular de la que hemos disfrutado y hemos aprendido.