domingo, 10 de mayo de 2009

Esto se recupera

Ayer estuve por la zona de la Marina (Alicante) y la verdad es que aunque el día fue gris y lluvioso fuimos a tomar el aire, relajarse y tomar una buena comida mediterránea.


La verdad es que fue sorprendente encontrase a bastante gente, sobre todo en el hotel Marriot de Denia, donde pasamos un ratito por la tarde bastante relajado y en un ambiente ideal.


La comida también fue un poco espectacular, a base de una degustación de souflé de pescado con langostinos, esgarraet, pimientos del piquillo rellenos de merluza y gambas, coca de seba, y daditos de camembert fritos con salsa de arándanos. Una delicia para empezar regadito con un Ribera del Duero (Señorio de Nava 2007 Roble), y de segundo plato mi mujer tomó un magret de pollo con salsa de limón y yo unos rollitos de lenguado con gambas.


El postre fue también arregladito, con un heladito de nata y vainilla con chocolate caliente y una tarta de manzana con helado de vainilla. Una comida de sábado de relax que incluso mantuvo a nuestro pequeño relajado y tranquilo disfrutando de las vistas y de un par de perritos que nos visitaron (bueno eran de los comensales) y que tuvimos una sobremesa tranquila.


Y la verdad es que el Hotel Marriot también tenía huéspedes importantes y si no juzgad en la fotografía el cochecito que se gastan algunos, supongo que el Euromillones no será una preocupación para su propietario.


jueves, 7 de mayo de 2009

Priorato

Pues como lo prometido es deuda, he de mostraros algunas fotos de mi viaje al Priorato, pues aparte de la Feria del Vino, de Falset, en la que pude degustar los más afamados vinos de las D.O. Montsant y Priorat, además disfruté de un paisaje y una ambilidad de sus gentes impresionantes.
La fotos están tomadas en lugares como la cartuja de Escala Dei, Porrera, Falset, Gratallops, Torroja del Priorat y la Vilella Baixa. Por doquier se respira naturaleza y tranquilidad, lugar perfecto para el reposo del viajero, para deleitarse de un momento de paz, comer y beber como el viajante merece.


Las gentes excepcionales, abiertas, amables muy pendientes del turista y sin dejar de explicarte porque ellos son así y necesitan que atraigamos a más gente a su entorno, siempre respetándolo y en su cantidad justa.
Viven del vino y el aceite fundamentalmente, aunque cada vez más dependen del turismo y es fundamental para la subsistencia de las nuevas generaciones.
Os invito a disfrutar de las imágenes.

martes, 5 de mayo de 2009

Licorella


Licorella o pizarra parda, es el terruño que envuelve el interior de la comarca del Priorat (Tarragona). Este mineral da la característica más importante a los vinos de la comarca, ya que su quebradiza y a la vez resistente forma hace que se concentre una cantidad de nutrientes que caracterizan a los cultivos de la zona.


Las vides y los olivos conforman el paisaje del Priorat, en bancales o en costers como llaman a los cultivos en la misma falda de las montañas. Entre pinos, carrascas y monte bajo crecen las vides, garnachas y cariñenas, que a pesar de lo dificultoso del terruño suelen tener raíces de más de 2 metros y medio de profundidad, de manera que los aromas minerales que suelen tener sus frutos están más que justificados.

El fruto de estas garnachas y cariñenas dan un profundo tono y graduación a los caldos y a pesar de que podrían parecer rudos, la nueva generación de enólogos está elaborando vinos jóvenes con tonos afrutados, frescos y a su vez potentes y minerales.

Este puente del 1 de mayo ha sido fabuloso, buen tiempo, gente amable y como no, la feria del vino del Falset, capital de dos grandes Denominaciones de Origen, Priorat y Montsant. He disfrutado con las gentes, los vinos, la gastronomía, el entorno, ...

Ha sido verdaderamente una pausa en el tiempo que ha pasado demasiado rápida, visitando pueblos como Torroja del Priorat, Gratallops, Porrera, La Vilella Baiza, L'Escaladei y Falset, sus gentes, sus bodegas, sus calles su entrono, probando sus vinos y aceites, con gente encantadora y a su vez tradicional a sus raíces.


En próximos post os iré dando más detalles y más impresiones sobre mi viaje, y como no comentando los vinos que he degustado y los que tengo para degustar.


domingo, 19 de abril de 2009

Fontanars dels Alforins

Fontanars dels Alforins ó Fontanares municipio de la provincia de Valencia situado en una meseta, a unos 600 m. del nivel del mar, entre la Serra Grosa y la Serra de Agullent. Este valle anclado colindante con poblaciones como Moixent, la Font de la Figuera, Ontinyent y Bocairent, se ha distinguido desde principios del siglo XX por ser una de las cunas más importantes del vino en la Comunidad Valenciana.



Pese a ser una zona poco conocida turisticamente, alberga uno de los paisajes más hermosos del interior de Valencia, con un parecido increible a la famosa Toscana italiana, su clima es continental mediterráneo, siendo una zona en la que predominan muchas horas de sol durante todo el año.


La población, en torno a unos 1.100 habitantes, vive su mayoría de la actividad agropecuaria, siendo la vid y la producción de vinos parte importante de su economía.


Ayer sábado decidimos visitar la zona, un día que amenazaba gris, pero que conforme nos alejábamos del mediterráneo, las nubes iban en trance hacia la costa, por lo que disfrutamos de sol y buena temperatura, con una tarde bastante suave y típica del mes de abril.


La sorpresa es decubrir los parajes que envuelven esta zona, sobre todo la variedad de flores y plantas silvestres que rodean, en muchos casos, importantes plantaciones de vid, que en vaso o espaldera conforman el paisaje, a los pies de la Serra Grosa hacia el norte y la de Agullent al sur el valle se encuentra rodeado de naturaleza, silencio, paz y un mundo de sonidos naturales de la fauna del lugar (cantos de aves, insectos, ...).


Os voy a adjuntar unas fotos que describen lo que hemos retenido en nuestras retinas, aunque es recomendable efectuar una visita encarecidamente para descubrir y comprobar que merece la pena pasar el día en la zona.



En el próximo post hablaré de las bodegas y vinos que nos ofrece la zona, pues merecen comentario aparte.


domingo, 12 de abril de 2009

¿Primavera?

Estamos a mitad del mesde abril y ayer nos sorprendió una nevada de camino a Teruel, íbamos a pasar el día de Sábado Santo a la província aragonesa con la idea de acercarnos a alguna estación de esquí para ver si aún quedaba algo de nieve y comer algún típico de la zona.
La verdad es que nada más pasar el pueblo de Barracas, último de la província de Castellón antes de pasar a la província de Teruel, el agua de lluvia se iba convirtiendo en unos finos copos de nieve que no llegaban a cuajar, pero cuanto más nos acercábamos hacia Teruel, más intensos eran y los bordes de la carretera se teñían de blanco.


A la altura de la salida 92 de la autovía Mudéjar, A-23, ya era el manto blanco mucho más intenso y decidimos dar la vuelta y parar el algún pueblo cercano pero más lejos de la espectacular nevada. La estampa era totalmente invernal, la carretera empezaba a ser peligrosa, es más un par de sustos nos dió el coche en plena autovía, con lo que pusimos dirección a Valencia y al final nos quedamos en Mora de Rubielos a comer y ver pasar la nevada.


La ciudad de Mora de Rubielos es la capital comercial para todos aquellos que van a la estación de esquí de Valdelinares, con lo que sabíamos que ibamos a encontrar gente, por lo que no nos lo pensamos y nos metimos en un bar a comer un plato de jamón de Teruel y embutidos típicos y un buen vaso de vino tinto para paliar el frío. Posteriormente fuimos a tomar café a un emblemático hotel, la Trufa Negra para terminar con un paseo por la ciudad que terminó con una tarde más despejada, aunque fría y que la deleitamos con unos rollitos típicos de mantecao y caramelo y una tradicional mona de pascua, que mi hijo devoró con bastante placer y devoción.

viernes, 10 de abril de 2009

Cocina de Vigilia

Pues en plena Semana Santa no hay nada mejor para aguantar las vigilias y largos recorridos de los pasos que la Cocina de Vigilia y en concreto la del Viernes Santo.

Para empezar el día y tras haber asistido a la Santa Cena del Jueves Santo y recorrer las calles de la ciudad acompañando al Vía Crucis, un café con leche y unas torrijas, típicas españolas, que están elaboradas con pan de la víspera, huevo, leche y azucar, que para acompañar el despertar de luto bien merecen un desayuno completo.
El potaje de Cuaresma, con tantas proteínas y vitaminas, como sencillo de preparar, con una base de sofrito con aceite de oliva, acelgas frescas cortadas, tomate natural maduro y rallado, pimentón dulce y una majada de ajo y almendrás, para después acompañarlo con un litro de agua que cuando llega a ebullición se le añaden trozos de patatas y garbanzos castellanos, en remojo desde la vísipera, sal, y a cocer a fuego lento y cuando casí están en su punto se le añaden unos buenos trozos de bacalo desalado, también el día anterior, y un par de huevos cocidos desmigaditos. Delicioso manjar para sobrellevar el triste día de la muerte de Jesucristo.
De segundo plato y haciendo hueco en el estómago para preparar el largo recorrido del Santo Entierro, que a la puesta de sol, tendrá lugar por las calles de la ciudad, hemos preparado unas croquetas de bacalao, que estan divinas a pesar de su consistencia y del aceite que se utiliza para su fritura.

Los ingredientes sencillos y básicos, austeros como mandan los cánones en los días que celebramos. 1 Bacalao desalado el día anterior, con al menos 3 cambios de agua, 3 patatas grandes, 50 gr. de piñones, 1 diente de ajo, 1 huevo fresco y 50 ml aceite vegetal para su fritura. Se cuecen las patatas y el bacalao, se desmiga el bacalao y se mezcla con la patata, con un mortero y una maza, junto al ajo se maja y se mezcla todo, sin llegar a deshacer del todo la patata. Se mezcla con los piñoñes y unas hojitas de perejil y se preparan las croquetas del tamaño que uno más le convengan. Pasándolas por la clara del huevo se ponen en la sartén con el aceite bien caliente y después de dorarlas se sacan y se dejan escurrir para eliminar el exceso de aceite.
Y de postre, podemos tomar una buena coca de pasas y nueces, que nos darán la energía suficiente para no comer ya nada más hasta el día siguiente.

domingo, 5 de abril de 2009

Recetas de Cuaresma

Estamos en los albores de Semana Santa y no podían faltar en este blog las recetas típicas de la Cuaresma y Semana Santa, donde las verduras y sobre todo el bacalao no pueden obviarse para acompañar la liturgia Pascual.

Es típico de estas fechas elaborar los famosos potajes de garbanzos con bacalao y acelgas, acompañados por huevos cocidos desmigados, las albóndigas de bacalao y patata, los revueltos de espárragos trigueros y ajos tiernos con gambas peladas, las famosas torrijas a base de pan del día anterior con huevo y leche y fritas con aceite, las tradicionales monas valencianas, a base de panquemao y huevo cocido (que ahora se sustituye por uno de esos de chocolate) y como no, para el día de Pascua la longaniza seca y el panquemao con pasas y nueces.

Hoy he hecho un refrito de ingredientes y he elaboradoun Arroz Meloso de bacalao y verduras.


Ingredientes para 4 personas:
-2 Cucharada sopera de aceite de oliva
-4 ajos tiernos troceados
-100 gr. de gambas peladas
-50 gr. de habas frescas
-2 Alcachofas
-1,2 l. de caldo de pescado
-1 cucharadita de pimentón dulce
-100 gr. de bacalao fresco o remojado el día anterior
-100 gr. de arroz extra o bomba

Se pone en una cazuela de barro o también en una de hierro fundido, el aceite y una vez caliente se añaden los ajos tiernos y las gambas, dejar sofreir hasta que las gambas y los ajos vayan dorándose, se añade el pimentón y se sofríe un par de minutos.

Se añade el caldo de pescado inmediatamente y se lleva a ebullición, cuando empiece a hervir se ponen el resto de verduras, dejando el bacalao y el arroz para el final.


Cuando las verduras estén casi a punto, se añade el arroz y el bacalao y dejar cocer a fuego fuerte durante 15 minutos. Dejar reposar en la cazuela durante 5 minutos.

Servir el platos hondos y disfrutarlo.
La bodega elegida ha sido un vino con DO Navarra, el concreto Prícipe de Viana crianza de 2004, que con su aspecto carnoso, color cereza picota, con nariz que recuerda a frutos rojos y con un sabor suave y elegante, acompaña a este plato, previo unos trozos de queso de cabra semicurados han hecho hoy una comida diferente y típica de Cuaresma.